Capítulo treinta y seis.
Narra Robert.
Mi padre, mi esposa y yo, llegamos a casa, ellos al saber del estado de mi hermana y la situación de los padres biológicos de ella, decidieron comprar una casa aquí. Mi madre se ha quedado con mi chaparra, pues mañana empezarán sus terapias.
Pueden imaginarse la alegría que sintió mi corazón, al escuchar a mi madre decir que mi chaparra ya había despertado, por suerte, estaba aquí en Londres, en una reunión de negocios, mis padres no lo saben, pero estoy seguro que mi hermana ya