Capítulo treinta y cinco.
Narra Daniel.
Jack y yo nos encontrábamos en el aeropuerto, hace unas horas atrás le habían avisado sobre Samantha, ella llegaría a Londres, era nuestra oportunidad de atraparla.
Por suerte lo conseguimos, podrían a ver visto su cara de sorpresa al verme ahí esperándola, Jack se había encargado de que no huyera poniendo a personas al rededor de las salidas.
— ¿Daniel a donde demonios me llevan? ¿Por qué todos esos hombres nos custodian? ¿Qué fue lo que hice para que me hagas esto? — dijo ella