Capítulo cuarenta y ocho.
Narra Mariam.
He de confesar que haber hablado con Jack me hizo sentir bien, pero de verdad no me esperaba que Natalia y él fueran pareja, aunque me da gusto por ambos, se que serán felices, los dos son maravillosas personas.
Después de terminar un día de trabajo, Daniel y yo nos vamos a casa, el abuelo debe de estar esperándonos para cenar.
— abuelo ya hemos llegado — hablo al cruzar la puerta de la casa, pues él siempre nos espera en la sala, aún sigue un poco molesto por cómo hemos hecho las