Capítulo cuarenta y dos.
Narrador.
Mientras Mariam luchaba con sus recuerdos.
Al otro lado de la ciudad Mónica hacía de las suyas, fue a ver a su suegro a casa de su hijo, ella sabía perfectamente que él señor estaba solo con los sirvientes, en ese momento, le dio tanto coraje cuando se dio cuenta que Daniel se había llevado a su abuelo con él, y ya que su hijo quería más a su abuelo que a su propia madre, quería vengarse de él.
Mónica llegó a la casa, después de tocar el timbre, una empleada la hizo pasar, el anciano