Mundo de ficçãoIniciar sessãoRespiraciones agitadas y gemidos placenteros llenaban aquella habitación esa mañana, agua marina y zafiro mirándose fijamente, cabellos esparcidos en medio de las sabanas, miradas seductoras y sensaciones a flor de piel, sexo mañanero después de un día y noche angustiosas, gemidos femeninos se fundían con los masculinos en aquel vaivén salvaje y necesitado, Ares la tomaba por las caderas enterrándose profundamente dentro de ella,







