Hawk
Froté mi cabeza para tratar de quitarme el sueño. Estaba durmiendo, no había otra explicación posible. Me quedé dormido demasiado profundo y por eso veía lo que veía.
Esa niña no debía ni existir. Era mi imaginación. Ya el doctor me lo dijo. No quiso herir mis sentimientos, pero yo sabía la verdad, estaba enloqueciendo. Vi la cara de mi madre de tristeza cuando el hablaba. Vi a mi padre nervioso. No quería dar más problemas.
—No eres real. —solté, tratando de alejarme, aunque fuera caminan