(Mark)
Ella me estaba mirando, sus ojos que antes me veían siempre con amor ahora tenían el temor clavado. No quería decepcionarla, pero yo tenía que cobrarme esa venganza.
Odio, cuanto odio que crecía dentro de mí. El fuego era arrasador.
Mientras luchaba con todas mis fuerzas, sentí la furia del lobo rugiendo en mi interior. Sus garras afiladas rasgaban mis pensamientos y sus ojos amarillos brillaban en lo más profundo de mi mente. Pero yo, Mark, no podía permitir que ese lado bestial tomara