Ya que di aviso a los esposos, voy a buscar a Miguel Ángel para indicarle que se prepare para dar su discurso de padrino.
Lo busco en el lugar donde seguramente está, el bar, me acerco y no lo veo, giro mi cabeza buscándolo, aprovecho y le pido al bar tender un coctel
Te puedo decir que te ves muy linda -Le sonrió-
- ¡Gracias! ¿Me das mi trago por favor?
- Hágale caso señorita Valencia –Escucho la voz de un hombre a mi espalda, muy repugnante-
- ¿Usted es? – Enarco una ceja y le digo molesta-