Los ojos de Bethany me escudriñan, se meten casi en mi mente y eso es posible si es que yo no pusiera resistencia a sus n poderes de manipulación. Alza las cejas incrédula de lo que he dicho, ella sabe cuales son mis alcances porque vivió conmigo por más de dos años, Bethany conoce de mí lo peor y en cierto punto, lo mejor, pero no conoce al nuevo Daniel. Mantengo el contacto visual con ella, los dos estamos en una lucha de miradas desafiantes.
—Daniel, viene a eso, porque aunque tú pienses q