Pensé y creí que la fiesta había salido bien. Es decir, a pesar de que hay muchas personas aquí que no están del todo de acuerdo con esta unión un tanto falsa, no hubo ni creo que vaya a haber algún problema. La noche es tranquila, los invitados están sonrientes, alegres y de vez en cuando sueltan carcajadas. Todos parecen disfrutar la noche, el cielo está estrellado, pequeños puntos tintineantes nos dan un rayito de luz. Y ni se diga de la Luna, está amarilla, brillante y hermosa como siempre.