El sonido de algo cayéndose es lo que me distrae. La voz femenina es lo que me trae de nuevo a la tierra. — Mierda— susurra, pero es audible para mí. —Mierda, mierda.— La voz viene de la casa, Zoe. Debe de ser ella, así que camino hacia la casa en busca de esa mujer que apenas y conozco bien.
Natasha le dijo que no viniera, sin embargo está aquí en mi casa haciendo justo lo que le pidieron que no hiciera. Erróneamente abro la puerta sin tocar, pues esta... sin la camisa puesta. Ella abre los o