Mundo de ficçãoIniciar sessãoMantengo la calma, no puedo quedar como una niña inmadura ante ella. Mis amigos me observan atentos al ver mi cambio de humor repentino y creo que de los dos, solo George sabe por qué estoy tan tensa y con ganas de que la tierra me trague. Ella está ahí, parada junto a mi auto esperándome, acechándome como una verdadera cazadora a punto de atrapar a un pequeño corderito. Pero me temo que el corderito no se dejará atrapar ni intimid







