¿Puede existir alguien demasiado romántico? Al parecer sí y tengo justamente a esa persona frente a mí corriendo como loca entre las olas bajas del mar. Elizabeth me ha dejado sintiéndome alagado, confunfido y abrumado con su comentario de sus sonidos favoritos. Nunca nadie se ha interesado en decirme palabras bonitas, la mayoría del tiempo soy yo quien las dice por un solo fin, llevarme a las chicas a la cama. Solo que Elizabeth no me lo ha dicho para llevarme a la cama, sino que solo ha tenid