—Ok, vamos a calmarnos. Ninguno tiene idea de lo que estaba pasando por la mente de mi suegra. Tú —dijo Noah señalando a Valentina— acabas de pasar un susto inmenso y tú, pelirroja, no puedes alterarte.
—¿Esto será así todo el tiempo? —contestó Valeria alzando las cejas— porque te recuerdo que no es ninguna enfermedad.
—¿De qué hablan? —intervino Valentina sin entender nada. No sabía si eran las pastillas o el trauma, pero no atinaba a juntar una frase con otra. Sumandole las dudas que la est