Valeria se pasó unos días con la mosca detrás de la oreja. Había algo en el galán de su hermana que no le acababa de gustar. Fue mirando el periódico cuando su mundo se vino abajo. No lo había hecho. Valentina no lo había hecho y sobre todo sin decirle.
El grito de Valeria hizo que su hermana saliera desnuda del baño con un pomo de gel como arma.
—Volviste con el malnacido ese. Ya sabía yo que ocultaba algo ¿cómo se te ocurre? —Sus gritos se podían escuchar en la otra punta del país. Siempre h