11. Hagamos las pases
Al día siguiente cuando Megan despertó el olor de café llegó a su nariz y por unos segundos estiró sus músculos y sonrió al imaginar que aquel liquido tibio y oscuro bajaba por su garganta y deleitando su paladar, además despertar sus sentidos, pero como si se tratara de un segundo despertar luego fue traída a la realidad, los recuerdos de ocurrido en la noche anterior de nuevo la lleno de molestia e indignación, no tenía ganas de verle la cara así que intento vestirse con pausa para dejar corr