10. Ofrenda de paz
Después de salir de la oficina de Duncan Megan se sentía un ser despreciable había tomado algo preciado para él y literalmente lo había compartido con todos, una especie de secreto, algo que a lo mejor era un recuerdo de su madre o de generaciones pasadas lo entregó a unos simples extraños para satisfacción personal, se sintió una vil ladrona por tomar algo que no le estaban dando, por abusar de la confianza depositada en ella por su abuela, ahora entendía y justificaba aquella actitud hiriente