Capítulo 25. Vínculos y rivalidades.
—¿Cómo demonios entraste? —le preguntó Nicolás a Marcela al salir braceando hasta la orilla de su piscina privada. Antes de que ella le respondiera, el impulso de su cuerpo lo llevó a salir del agua.
—Querido, no olvides que sé todo sobre ti. No importa cuántas veces cambies la clave de tu puerta, siempre podría adivinarla —dijo, considerándose astuta mientras sonreía.
—Si continúas haciéndome saber cuánto me conoces, te mataré —le aseguró con un tono bajo y peligroso, clavando su mirada fría e