Un nuevo futuro en la Nobleza.
¿De verdad eso piensas, Kiandra? Pues, espero que lo que voy a hacer, te demuestre todo lo contrario. –y diciéndole eso a Kiandra, el Duque de Wellington se dirigió a la Marquesa de Pembroke y con suavidad le dijo:
“¿Me acompañarías un momento?”
La Marquesa, un poco desconcertada asintió, y tomó la mano que Adler le ofreció, a lo cual él la llevó al centro del salón. Acto seguido, el Duque de Wellington se arrodilló ante ella, dejando estupefactos a todos los presentes, incluyendo a la propia