— ¿Estás bien? —preguntó pasándole su vaso con agua, Jessie asintió tras tomar un poco.
— ¿De dónde demonios vino esa pregunta?
— Si no quieres hablar de eso no hay problema, —se disculpó alzando las manos para calmarla.
— ¿Quién...? —se detuvo y luego empezó a reír a carcajadas. —¿Aún crees que soy lesbiana? —preguntó divertida ante la confusión de Cedric.
— Tú dijiste que lo eras, —Jessie volvió a carcajearse.
— Cedric, no me gustan las mujeres, —aclaro aún entre risas. —Pensé que lo habías e