Huéspedes I
Mientras subían la amplia escalera al segundo piso Cedric se sentía cada vez más incómodo al notar como Jessie examinaba todo a su alrededor sin hacer comentario alguno, sorprendiéndose con lo que veía, exclamando de asombro o gruñendo bajo por alguna queja, su antigua casa era enorme, como un castillo pequeño y estaba decorada con tanto lujo, obras de arte, muebles Victorianos que seguramente su madre habría conseguido de una subasta de la casa real de Londres, esculturas de artistas de renombr