— Juro que solucionare esto, —fue lo primero que escucho como recibimiento al abrir la puerta de la suite la mañana siguiente.
— ¿De qué habla joven? —preguntó frunciendo el ceño en confusión.
— ¿Por qué...? Ahg... olvídalo… —le restó importancia por el momento y le entrego un periódico con algo de renuencia. —Llamare a la imprenta o a donde sea, pero juro que lo arreglare.
Jessie aún sin entender nada, deslizo su mirada de Cedric a los papeles en sus manos, en la primera plana del periódico, s