— No sea infantil... no estaba celosa.
— He visto muchas mujeres celosas en mi vida Jess, se reconocerlas y tú lo estabas...
— No lo estaba, usted quiere pensar que sí.
— Puedo verlo, aún lo estás, solo admítelo.
— Está bien, está bien, si lo estaba contento.
— Wow... ¿En serio? No pensé que… —estaba genuinamente sorprendido.
— Es que desde hace un tiempo yo… —de repente se tornó algo tímida, las mejillas se le tiñeron de rojo y evitaba su mirada. —Desde hace un tiempo que estoy algo así c