— ¿Me llevaras a tu habitación o seguiremos fingiendo educación un poco más? —al escuchar esa pregunta tan cerca de su oído se sobresaltó sorprendido, aún más al encontrarse con esos ojos bicolor tan cerca de su rostro, el aliento de ella rozando ligeramente sus labios, no se había dado cuenta en qué momento se había inclinado hacia ella.
— No creo que sea una buena idea, esta es su fiesta, notarían su ausencia, —exclamo intentando parecer un caballero, pero la sonrisa lobuna que dibujo su rost