CAPITULO 57 LA JORNADA. Parte I.
Ashley Freetman.
─ Buenos días, ingrata. ─ Saludó mi amiga.
─ Buenos días, Mariluz. ─ Respondí a su hermoso saludo.
─ Ya te iba a llamar, pero mi padre y mi tía, no me dejaban ni respirar bien, ─ expliqué ya que me había pedido que la llamara apenas saliera.
─ Pensé que quien te tenía enredada en su polla, era la hermosura del profesor, ─ mencionó y yo, solo enrojecí.
─ Ese silencio me dice que acerté, ─ se carcajeó.
─ No, solo que me dejaste sin palabras, ─ mencioné tratando de disimular, e