Valerie Ghill.
Observo el espejo detallando mi rostro, me siento tan insegura, paso mis dedos alrededor de mis ojos, buscando señales de arrugas; creo que existen, pero he llorado tanto, que la hinchazón no deja notarlos.
Lleno mis manos de agua helada, enjuagando mi rostro con ellas, dicen que eso ayuda a prevenir las arrugas. Levantó el rostro y vuelvo a mirar al espejo. Mis lágrimas caen cubriendo mis mejillas.
Me traicionó nuevamente, es lo único que dice mi mente a cada nada, el fuego