Max se paseaba una y otra vez por la sala de espera. Ya habían pasado un par de horas y aún no tenía noticias de Fer ni de su hijo.
- Tranquilízate, Max, pareces padre primerizo. - le dijo su padre.
El sonrió nervioso, de cierta forma lo era, porque no había experimentado esta parte cuando max nació.
- Max, ya puedes verlos - dijo Sara.
El se apresuró, dejando atrás a su padre, no quería compartir este momento. Entró en la sala y vió a su esposa sosteniéndo a un hermoso bebé.
- Hola, esta es