La cena fue muy agradable, Max se quedó mirando un momento Fernanda y dejó de prestar atención a su padre, ella sintió su mirada y volteó para verlo, sonriendo.
- Lo siento papá ¿que decías?
- Max, ven conmigo - le dijo Alexander, salió al amplio jardin, le ofreció un trago y un cigarrillo.
- Gracias, papá, solo el trago.
- Lo sé, solo fumas cuando algo te preocupa, igual que yo, solo quería decirte, que me alegro que estén bien, te veo. . . feliz.
- Lo soy papá, soy feliz.
Alexander tocó su h