Leticia se dirigió hacia las escaleras, con la mente llena de pensamientos sobre el collar que Vivian había mencionado. ¿Sería posible que el señor Caballero quisiera regalárselo?
Cuando Vivian dijo que el collar costaba varios millones, sus ojos se abrieron de par en par. Seguramente era porque Daniel había visto que ella era mejor que Silvia.
Su corazón latía con fuerza. La simple idea de que el señor Caballero quisiera verla a solas la llenaba de emoción. Llegó a la habitación del extremo izq