Carlos y Fátima llegaron a los Ferrero. Apenas entraron, Leticia los recibió con entusiasmo, teléfono en mano.
—¡Carlos! ¡Adivina qué vi hoy!
Leticia le acercó el teléfono a Carlos: —¡Esa mujer, Silvia, ¡te puso los cuernos cuando ustedes dos estaban casados!
En la pantalla aparecía una foto de Daniel ayudando a Silvia a subir a un coche. Por el ángulo, la imagen parecía sugerir una cierta complicidad entre ellos.
La molestia volvió a apoderarse de Carlos. Su rostro cambió de expresión varias