Después de que el rector salió, solo quedaron Silvia y Daniel en la sala de consultas.
Silvia mantuvo la cabeza baja mirando los materiales, y el ambiente se volvió incómodo.
—¿No debería la profesora Somoza preocuparse primero por el paciente? —Daniel levantó una ceja y dijo.
Silvia puso los materiales en el cajón y dijo con tono calmado:
—Entonces, ¿qué problemas psicológicos tiene el señor Caballero?
Daniel siguió mirando fijamente a Silvia.
—Tuve una ruptura amorosa, todos los días sufro ter