—¿Te has vuelto loca? Quiero que vayas al psicólogo porque últimamente tienes las emociones muy inestables. ¿Tú misma crees que esto es normal? —preguntó Carlos frunciendo ligeramente el ceño.
Fátima levantó la mirada hacia Carlos. Esos ojos que la miraban mostraban más bien una mezcla de sentimientos complejos, pero definitivamente no había amor.
Ella sonrió amargamente:
—Sí, no soy normal, y es porque todas las noches te escondes en el estudio a fumar, suspirando y lamentándote. Es porque cuan