Knut sintió que el aire se le escapaba de los pulmones. Astrid le había soltado la noticia del divorcio con una frialdad que lo dejó helado, como si fuera un mero trámite burocrático. Él mismo había accedido a separarse de ella cuando se enteró de que su esposa era su antigua rival, la mujer que lo había humillado y traicionado en el pasado.
Knut murmuró y se preguntó, ¿cómo podía ser tan cruel su despiadada mujer? ¿No se suponía que debía hacerle la vida imposible por puro placer? ¿Por qué ent