Capítulo 121: La desaparición de Malú.
Barcelona - España.
Una luz roja se coló por el enorme ventanal de la habitación de Eduardo, Mafer, se refugió en la calidez de los brazos de su novio, suspiró profundo, y lo contempló dormir.
—No me gustaría regresar a Colombia tan pronto —resopló resignada, pues necesitaba volver, no podía descuidar su trabajo en la hacienda—, te voy a extrañar mi demonio español —susurró.
—Y yo a ti —respondió él aún con los ojos cerrados.
Mafer abrió los labios con amplitud, y luego le acarició el mentó