107. Encantado, yo soy Armand
Armand observaba la fotografía que le acababan de mandar a su teléfono móvil, era la foto de una chica muy guapa. No le costaría nada acercarse a ella tal y como su padre le había pedido.
Esa había sido la única condición que James le había puesto para su traslado, que se acercara a Noelia, la joven de la fotografía, y hacerse su amigo.
Eso sería fácil, sobre todo porque su objetivo se acercaba acompañada de otra chica de cabello rojo.
— Perdón¿Sabéis dónde puedo encontrar la clase de derecho p