Somos una maraña de pensamientos y emociones que nos conducen al otro irremediablemente.
Nuestros labios se enlazan en un beso maravilloso.
Mágico.
Especial.
Es tan distinto a los otros que hemos tenido a tal punto que no sé cómo explicarlo.
Sí.
Es pasional.
Intenso.
Salvaje y dulce al mismo tiempo.
Pero... hay algo más.
Nuestras almas están desnudas incluso antes de que lo sepamos.
Nuestro aliento choca entre sí.
Su lengua penetra mi boca marcándome a fuego.
Dándome todo lo que ansío.
El verda