Mundo ficciónIniciar sesiónI
Sería fácil presumir que nuestros problemas de pareja tuvieron que ver siempre con la falta de dinero, porque las cosas cambiaron apenas y Cristo comenzó a triunfar en la comedia. Nada más alejado de la realidad.
Tampoco fue como que dejáramos de pelear. Magdalena seguía creyendo que no se merecía un amor bonito; yo opinaba lo contrario. Aquellas disputas terminaban conmigo durmiendo en el sofá







