Carmen.
—Tu mamá nunca se casó, por lo que quizás no vea bien que tú lo hagas.
—Lo sé nana, pero según ella, no se casó por nosotros, porque nunca quiso que tuviéramos un padrastro.
—Es que ya sabes, hay muchas historias sobre los padrastros, ustedes eran pequeños, y ella no quería exponerlos a un peligro.
—Pero es irónico, los peligros siempre estaban presentes, ella estaba tan concentrada en su trabajo, que no tenía tiempo de cuidarnos.
—Tu madre tomo algunas decisiones equivocadas, sin embargo, se e