23Rudolf acompañó a Amalia a ir por los pequeños, en el trayecto, ella ideó todo tipo de argumentos para llevárselos y no poner en peligro a Enza, Alma y Aurora.
—No pienses tanto Amalia. Si te portas bien, todo será mucha más fácil. Piensa que en la anciana y la hermanita y sus hijas.
—Me llevaré a mis hijos, pero a ellas déjalas tranquilas por favor, Laura está s punto de tener a su bebé, no tienen donde ir.
—Me interesas solo tú, y de ti depende de que ellas no sospechen nada, para que no le