Gloria mirando a su hijo actuar de forma extraña, pensó muchas tonterías, una de ellas es; que el trago que esté se ha dado de whisky ya lo ha emborrachado.
Érick disfrutando del momento de ver a su madre indefensa justo ahora, quiso ponerle más picante al tema y dijo a Javier que está allí parado:
—Compra cien rosas rojas recién cortadas y llevaselas a esa mujer, ya se que le gustan las rosas rojas, son hermosas como ella, le gustará el detalle. —Javier entendió y se movió a cumplir su trabajo