Capítulo 59. 44 Curvy
Elizabeth Collins.
—Estoy muerta —bufo tirándome en el sofá y estirando las piernas. —No vuelvo a usar estos tacones nunca más. Mis pies duelen como el infierno.
—No deberías, amiga. Estás embarazada —me recuerda Ale y sonrío tiernamente llevando mis manos a mi vientre. —Debes cuidarte y no hacer corajes, por ejemplo.
—Yo tengo una noticia que te va a levantar los ánimos más que el éxito rotundo del desfile y te hará olvidar esos dolores —Ariel entra demasiado sonriente con una carpeta en sus m