Mundo ficciónIniciar sesiónElizabeth Collins.
Nos miramos entre los tres sin que nadie diga nada.
Me llevo mi taza de café a la boca y tomo el último sorbo antes de levantarme.
—Bueno, tengo que irme —coloco mi cartera por el hombro. —Creo que ya está todo listo y necesito descansar.
Ambos se levantan y me miran con el ceño fruncido como esperando a que diga algo más.
—Noelia, sé que esto no compensa lo que has hecho por nosotros esta noche, pero me gustaría que







