Al ver la expresión de culpa en el rostro de Gabriela, Cristóbal dejó de sonreír lentamente y su tono se tornó más serio.
—Gabriela, lo que más me preocupa en todo este tiempo es que te estés culpando por todo esto. ¿Qué culpa tienes tú? Solo intentaste poner un fin al maltrato constante, a las traiciones. Fuiste valiente al decidir divorciarte, nada más. Solo tuviste una comida con un amigo, algo completamente normal. Él es el único que, por estar sucio y enredado con su amiga de la infancia, v