Capítulo 34: Un vergonzoso pedido.
Capítulo 34: Un vergonzoso pedido.
Algunos minutos después, Adeline se encontraba de pie bajo la sombra de un roble en la colina.
Su mirada estaba dirigida hacia el sector de los establos, donde vio a Edmond acercarse apenas unos metros, sin necesidad de entrar.
Algunos empleados se aproximaron enseguida, y el cuidador tomó al caballo para llevarlo al interior.
Entonces lo vio acercarse bajo la sombra del sendero.
Las ráfagas de viento agitaban los mechones ondulados de su cabeller