Capítulo 183: Solamente mía, ma petite~
Edmond la besaba una y otra vez, incapaz de alejarse demasiado de ella.
Las manos grandes del hombre sostenían con firmeza el delicado rostro de Adeline mientras volvía a buscar sus labios con una necesidad urgente que ni él mismo conseguía controlar.
Sus bocas se unían con pasión, respiraciones agitadas mezclándose en el aire fresco de la noche.
Cuando por fin se separó apenas unos centímetros, los labios de la joven estaban hinchados y brillantes