Capítulo 150: Un “te amo” no dicho~
Edmond la cargó entre sus brazos fuertes y seguros como si no pesara nada, atravesando el pasillo.
Adeline se aferró a su cuello sin una sola intención de detenerlo; al contrario, su cuerpo ardía de deseo.
Por supuesto, ella quería más, mucho más.
Los labios de la joven buscaron el cuello de él en el trayecto, dejando besos húmedos y abiertos, succionando suavemente la piel caliente mientras su aliento entrecortado le rozaba la oreja.
La mirada azul de