Pov: Samanta.
Miro mi teléfono sonar y sonar, estoy cansada, nadie puede comprender que solo necesito estar en paz.
Vuelve a sonar y es Cali, al menos ella no me bombardeara con preguntas.
— Hola Cali — respondo y mi voz sale extraña, como si no fuera mía.
— Sam, ¿Ya te instalaste? Esto de ser la complice en cubierto es algo excitante pero a la vez raro. Todos preguntan por vos, lo único que quisiera saber es ¿Qué pasó? Pero sé que no es lo que querés escuchar — hace una pausa — Así que solo