Me levanto con Miranda cargada entre mis brazos pero la bajo bruscamente.
- Hasme tuya, hazlo con fuerza- dice y me enciendo aún más.
La volteo apoyándola sobre el escritorio y bajo subo su vestido hasta tener completamente libre la zona que voy a corrompoer en este momento.
La tengo de espalda a mí, es una buena posición y no me puedo quejar de la vista, no dejo de pensar en Alessia pero tampoco puedo dejar de pensar en lo que hizo.
La penetro con tanta fuerza como si la rabia estuviese de