Mundo de ficçãoIniciar sessãoTodo el día he cargado con una sensación que oprime mi pecho, solo puedo recordar las lágrimas acumuladas en sus ojos y el terrible esfuerzo que hacía para que no salieran y humedecieran sus mejillas, pero al final vencieron. Lo peor es que siento que estoy aumentando su odio hacía mí, cuando lo que quería era acercarme en ella y esa imposibilidad me hace obsesionarme más. — ¿Dónde carajos está el salmón? — le pregunto. — Voy, chef — gr







