Mundo de ficçãoIniciar sessão— Tres Magrets, dos Rossini y tres chuletones — gritan al fondo y yo sigo concentrado en la salsa que me ha quedado horrible, la intento arreglar como sea.— Alejandro… — escucho mi nombre provenir de esa misma dulce voz que grita de vez en cuando — Tres chuletones de búfalo — me dice con suavidad, aún en sus ojos se nota que ha estado llorando, se le ven algo tristes y apagados. Aún sin ser parte de su vida le sigo causando tristezas.— Sí, chef — le contesto y en







